Voto Electrónico

POR UN MOMENTO imaginemos que hoy es domingo y hay que ir a votar. Más allá de que hay que agradecer que vivimos en un país en democracía, hay imágenes que vienen a nuestra mente: Una cola interminable de votantes y una tarde para disfrutar en familia excurrida entre nuestras manos. ¿Cuál es la solución que nos aporta la tecnología? Voto Electrónico; en sus dos modalidades, sea acercandonos al centro de votación y emitir nuestro voto de manera rápida en una terminal touch screen o mediante Internet desde la comodidad del hogar.
La utilización de estos nuevos equipos partió del desafio de aumentar la cantidad de votantes en EE.UU. ya que en dicho país el voto no es obligatorio, y se estima que acercando nuevas alternativas para votar se aumentaría la participación de los ciudadanos.
Si bien ya su es bastante extendido en algunos países: Francia, Alemanía, Reino Unido, Suiza, Brasil y Venezuela entre otros. En Argentina se recién se comenzó a utilizar en las elecciones municipales de Ushuaia como una prueba piloto.
Para implementar su uso se manifiestan ventajas relacionadas con la velocidad en el proceso de votación y recuento de votos, sin embargo existen controversias en cuanto a su aplicación masiva; sobre todo en lo que respecta en la tecnología empleada y el anonimato de los votantes.
Con respecto a la primera se trabaja en el desarrollo de algoritmos para proteger a los equipos de un posible "vandalismo virtual" con el cual se corrompan los datos, el segundo asunto es más dificil de resolver; El derecho democrático está sustentado en que el voto es secreto. Hoy en día no existe una relación entre el orden en que se recuentan los votos y la persona que lo emitió depositando su sobre en la urna. Sin embargo con el voto electrónico es muy simple hacer un rastreo y guardar esta información para otros usos siendo esto ocultado al público.
Una forma de resolver esta ultima alternativa sería publicar el código para someterlo al escrutinio y comprobar la seguridad de los equipos utilizados. Obviamente esto trae aparejado la capacidad para buscar puntos débiles y recurrir al fraude.
El debate contínua acerca de la conveniencia o no de emplear esta nueva tecnología:
¿Los costos de instalación y administración se manifiestan en ventajas representativas en los ciudadanos?
¿Se debe modificar el aspecto legal para permitir esta alternativa?
¿Qué escenarios futuros deben tenerse en cuenta?